Son perros específicamente entrenados para convivir con niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) haciéndose facilitadores del niño con el entorno mejorando su calidad de vida y la de las familias. Entre los beneficios tenemos los siguientes:
– Reducción del riesgo de conductas de fuga.
– Reducción de las conductas estereotipadas.
– Tolerancia a los tiempos de espera.
– Facilitador de habilidades sociales.
– Aumento de la atención y concentración.
– Aumento del contacto visual.
– Aumento de la comunicación verbal y no verbal.
– Aumento de la comprensión y seguimiento de instrucciones.